¿Porque Construir?

La construcción de la casa propia ha sido siempre un tema de gran relevancia, debate e importancia entre las personas, es aquí cuando surge la duda de comprar una vivienda ya edificada o embarcarse en “el viaje de construir”, y con ella vienen aparejados varios mitos, los cuales para los profesionales de la construcción son duras vallas a derribar en el momento de conversar y conocernos un poco mejor con nuestros clientes.

Estos mitos están relacionados principalmente con el factor humano, refiriéndonos aquí a la relación/vinculo que se generara a nivel humano, es decir, serán siete meses (aproximadamente) de trabajo en el cual el arquitecto - los empleados - el comitente (el dueño o propietario) estarán interconectados, en mayor o menor medida, depende el modo de contratación elegido, es aquí donde aparecen factores relacionados con la percepción y otros mas pragmáticos, comprobables y palpables. Cuando nos referimos a los factores de percepción, queremos decir la sensación de confort y seguridad que nos genere el profesional y su personal, pero es solo una parte de la seguridad que el cliente necesita, el resto se encuentra representado por la seguridad “Formal” que ofrece la empresa, la cual debe ser comprobable, plasmada en referencias y antecedentes que confirmen y reafirmen lo que nuestra percepción nos ha marcado, otorgándole claridad y seguridad a la relación laboral que se emprenderá.

Otro mito es el de “Llegue a mitad de obra y me quede sin dinero…” este es un problema común si no se trabaja con un plan de avance de mano de obra y financiero certero, acotado y programado con anticipación, es decir trabajar en forma desprolija y sobre la marcha, lo cual genera incertidumbre, ansiedad e inseguridad, haciendo el vinculo laboral inestable y poco favorable, es aquí donde es imprescindible, desde el primer momento en que se entablan las conversaciones iniciales plasmar como son estas etapas de obra, la evolución de la misma, en donde se deben ver cuantificados y cualificados la relación dinero - avance de obra, generando una línea de desarrollo de la misma, clara, programada y limitada.

Todo esto es para poder plantear un cuadro de situación, es decir, saber que se quiere, cuanto cuesta, como se paga y el modo y plazos en que estos (los pagos) se harán efectivos. Quedando siempre abiertos a modificaciones que el cliente puede ir presentando con el avance de obra, los cuales serán contemplados e incorporados de común acuerdo siempre y cuando el cliente lo requiera.

De este modo se logra la unión necesaria de percepción y seguridad formal a la que hacíamos referencia, ofreciéndole al cliente la tranquilidad y seguridad de poder optar por construir su propia casa, con elecciones y gustos personales, sabiendo los materiales que se han utilizado, las marcas y calidades de los mismos, sobre todo de aquellos que no se ven al momento de comprar una casa construida “para la venta” (instalaciones, marcas, calidades, fundaciones, estructuras, etc.)

Estos son algunos de los motivos por los cuales Craver esta seguro que… ES MEJOR CONSTRUIR.